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Cómo generar una buena estrategia de marketing de contenidos en 5 pasos

Seguramente hayas oído hablar mucho últimamente del marketing de contenidos y de la cantidad de puntos que suma desarrollar una buena estrategia de esta variedad de marketing a la hora de conectar con el público. Y tiene mucho de cierto, efectivamente.

Pero, antes que nada, ¿sabemos de qué estamos hablando cuando pronunciamos las palabras “marketing de contenidos”? Pues, básicamente, se trata de crear y compartir con nuestro público objetivo contenido de calidad capaz de atraer su interés y propiciar su conversión y fidelización.

Puede parecer fácil, pero lo cierto es que conlleva un gran trabajo y, por supuesto, estos esfuerzos a la hora de crear valor añadido que ofrecer a nuestro target deben ir acompañados de una buena estrategia. De ello depende que finalmente tengamos éxito o no.

¿Qué pasos hay que seguir para crear una buena estrategia de marketing de contenidos?

Empecemos por el principio…

 

1. Definir tus objetivos

Lo primero que has de tener claro es qué esperas conseguir con tu estrategia de marketing de contenidos. ¿Buscas conversiones tipo venta, ampliar tu comunidad, segmentarla de manera más precisa o bien aportar tráfico natural a tu web?

Según sean las características de tu proyecto, tu estrategia de creación y difusión de contenidos tendrá que ajustarse a unos temas u otros, o potenciar más unos canales, estilo y maneras de difundir los contenidos que otros.

No es lo mismo una web de venta de muebles, por ejemplo, que habrá de optar por contenidos enfocados a la utilidad, el diseño o los consejos de decoración, que un medio de comunicación especializado en tecnología, que habrá de enfocarse a los tutoriales, reviews de productos, etc. Aunque ambos puedan coincidir en algunos objetivos, como el conectar con su target y ampliar la comunidad, el primero buscará siempre un beneficio económico directo en modo de conversión, y el otro, que sus textos tengan la mayor repercusión posible a fin de conseguir un mayor volumen de anunciantes.

 

2.   Conocer a tu público

Saber a qué tipo de audiencia te diriges y cuáles son sus hábitos es fundamental a la hora de diseñar e implementar una estrategia de marketing de contenidos.

Ello requiere ir más allá de la segmentación sociodemográfica clásica: conocer sus gustos, por qué canales se mueven, qué contenidos les interesa más y cuáles comparten con mayor asiduidad, etc.

Por ejemplo: si te diriges a profesionales, lo ideal será mover tus contenidos en Linkedin, y si por el contrario tu proyecto está orientado al entretenimiento, quizás Facebook e Instagram sean tus redes sociales aliadas.

Llegar a conocer bien a tu target precisará de una monitorización y búsqueda constantes, tanto en redes sociales como en blogs, foros y otros entornos digitales. Lo esencial es escuchar y observar a tu comunidad hasta ir definiendo su idiosincrasia para conectar de manera óptima con ella y ofrecerle contenido verdaderamente relevante según sus intereses. Y que pueda servir también a tus fines, claro está.

 

3.   ¿Qué contenidos necesitas?

Una vez que ya tienes claros tus objetivos y te has parado a analizar bien a tu audiencia, ahora se trata de experimentar y experimentar con tantos formatos como creas convenientes. Tutoriales, entrevistas, encuestas, vídeos, creatividades, imágenes curiosas, testimonios, reviews, contenidos de actualidad, consejos, material de otras webs, etc. Todo aquello que creas susceptible de atraer el interés de tu público, puede servir como contenido. Eso sí: procura darle forma y buen trasfondo, nada de material plano o de clickbaiting. Puedes incluso volver a utilizar contenidos ya publicados dándoles un nuevo enfoque.

La idea es que, publiques lo que publiques, esto sea susceptible de interesar lo máximo posible a tu target.

Por último, ten en cuenta tanto tus fortalezas como tus carencias a la hora de generar contenidos. Si cuentas con pocos recursos y no dispones de material para salir a grabar vídeos, por ejemplo, opta por otro tipo de contenido, o por vídeos más sencillos que puedas generar con una herramienta gratuita. Se trata, no sólo de interesar a tu audiencia y de servir a tus objetivos empresariales, sino de publicar aquello que esté a tu alcance y que pueda dar siempre una buena imagen de tu proyecto/marca.

 

4.   Crear un plan de desarrollo y promoción

Hora de planificar, jerarquizar, distribuir y revisar el trabajo de forma lo más meticulosa posible. Hay que definir quién estará a cargo de proponer y suministrar las ideas, quiénes se encargarán del trabajo creativo, establecer un timing y una supervisión final. Por último, es esencial desarrollar igualmente un plan de distribución y promoción del material creado, ya sea a través de blogs, redes sociales, newsletters, etc (o todo a la vez, claro; tú sabes cuáles son los canales idóneos para llegar a tu público).

 

5.    Analizar: mide tu trabajo y readapta tus contenidos

Medir y monitorizar es esencial para saber si nuestra actividad está teniendo los resultados esperados o no. Así, sabrás qué contenidos y tácticas funcionan para seguir en esa línea en el futuro y cuáles, en cambio, habrás de eliminar de tu estrategia.

Herramientas como Google Analytics (para el tráfico de tu web) o Salesforce (para clientes y ventas) te ayudarán a rastrear el comportamiento de tu público: cuánto tiempo pasan en tu web, qué les interesa más, si visualizan y/o descargan contenidos, si ha habido conversiones, etc.

La clave está en revisar continuamente las métricas adecuadas y obtener conclusiones para redirigir nuestra estrategia en favor de nuestros objetivos siempre que haga falta.

Como ya habrás podido comprobar, una estrategia de marketing de contenidos engloba mucho más que generar contenidos y publicarlos. Tener éxito depende de que sigas meticulosamente estos pasos y, sobre todo, que experimentes, aprendas de tus errores y readaptes tu estrategia según los resultados obtenidos. ¡Ánimo y mucha suerte!

 

Fuente: Hootsuite blog, 40deFiebre.

Cómo crear una buena estrategia para Facebook en 10 pasos

No cabe duda de que Facebook es en estos momentos la red social más conocida y donde la mayoría de las empresas quieren (y deben) tener presencia. No estar en Facebook, para muchos tipos de negocio, es prácticamente no existir.

Y es que Facebook, a día de hoy, no sólo te permite tener un escaparate desde el que darte a conocer a multitud de nuevos clientes, sino que de igual modo representa un punto de encuentro desde el que comunicarte con tus seguidores e incluso establecer un canal de atención al cliente de lo más cómodo y eficaz.

Sus campañas promocionadas son las favoritas de infinidad de empresas a la hora de publicitarse (incluso por encima de Google Adwords en muchos casos, donde una capacidad reducida de puja puede limitar bastante los resultados). Cuenta con un completo sistema de estadísticas propio y, en términos generales, debido a su popularidad, aporta un sinfín de ventajas a quienes aspiran a dar a conocer su negocio incluso con pocos recursos.

Eso sí: lograr resultados casi nunca es tarea fácil en esta red social. Si eres profesional de las redes sociales o te encargas de la presencia y promoción de tu negocio en Facebook, ya sabrás que su algoritmo suele ponernos el listón bastante alto.

Pero, ¡que no cunda el pánico! Nada es tarea imposible. Estos consejos te ayudarán a impulsar tu estrategia en Facebook y conseguir mejores resultados.

 

1. Crea contenido de calidad.

En Facebook es esencial aportar contenido de valor. En primer lugar, porque gustará a tu comunidad y te ayudará a crear engagement. Y, como consecuencia, ello actuará de manera muy positiva cuando el algoritmo de la red social haya de “puntuar” o dar visibilidad y alcance a tus contenidos.

Esto significa que no debes llenar tu muro simplemente de información comercial o publicitaria. Tus contenidos deben acercarte a tu público y, sobre todo, contarles historias, ya sea sobre tu producto, sobre tus instalaciones si las tienes o sobre el equipo humano que hay detrás de tu empresa.

Para hacer esto con éxito, debes pensar como tu público, y preguntarte: ¿qué me gustaría ver a mí? ¿Qué contenido me resultaría interesante y compartiría? ¿Cuál me pararía a leer o a interactuar con él? Piensa que, si tu los usuarios de tu comunidad encuentran tus contenidos interesantes, puede ser que los compartan, y así te des a conocer de manera orgánica a más usuarios.

Tus contenidos, pues, han de invitar a mostrar una opinión, a comentar, a participar o a visualizar. Pueden ser fotografías de tus productos, instalaciones o eventos en los que participes (siempre procurando que tengan un trasfondo y contexto interesante para el usuario); vídeos; podcasts; encuestas; ilustraciones; infografías; enlaces (incluso a contenido externo, siempre que pueda resultar interesante para tu comunidad); etc, etc.

 

2. Fomenta la interacción.

Te preguntarás, ¿y cómo lograrlo? Procura, además de informar, hacer preguntas a tu público que fomenten las ganas de dar opiniones y participar. Esto puede hacerse incluso a la hora de publicitar un producto. Por ejemplo: si tu página pertenece a una cafetería que prepara batidos naturales, puedes preguntar a los usuarios de la comunidad qué sabor prefieren. Es sólo un pequeño ejemplo, pero las posibilidades son casi infinitas.

Otro recurso que nunca falla es el de las publicaciones de tono más bien ameno e incluso humorísticas, muy susceptibles de lograr que el público muestre su simpatía por el contenido en cuestión e incluso que comente y, por supuesto, comparta.

Por supuesto, es vital que te introduzcas en las conversaciones y participes tú también para que los usuarios encuentren respuesta desde la página, así como la sensación de que realmente alguien les escucha.

 

3. Analiza en qué momento está más activo tu público.

Hay determinadas horas en las que el público de tu entorno suele estar más activo y las publicaciones que hagas, por tanto, tendrán mayor impacto. Procura averiguar cuáles son las franjas horarias idóneas y programa tus posts para esos momentos de mayor actividad. Existen herramientas como Facebook Insights o Metricool que te pueden ayudar a descubrirlo.

 

4. Fomenta lo visual.

Ya no cabe ninguna duda: el contenido rey es el que entra por los ojos. Esto comprende desde fotografías, ilustraciones, viñetas, banners o, cómo no, el contenido por excelencia para aumentar interacciones y engagement: el vídeo.

Si tienes maña con Photoshop, intenta darle alas a tus propias creaciones. Si no, cuentas con programas gratuitos algo más sencillos como Pixlr, o bien con bancos de imágenes libres etiquetadas por temáticas que pueden serte muy útiles. También puedes compartir los contenidos de terceros (siempre citando la fuente), aunque lo más recomendable es que generes los tuyos propios en la medida de lo posible.

Tampoco te recomendamos que el cien por cien del contenido que postees en tu perfil sean imágenes o vídeos: es recomendable que lo combines con enlaces información más “textual” por así decirlo. No obstante, sí es recomendable que les des cierto protagonismo, ya que el algoritmo también valora mucho este tipo de contenido últimamente.

 

5. Haz campañas promocionadas con cierta periodicidad y bien definidas.

Las campañas promocionadas de Facebook son una forma ideal de promocionar tu negocio y tu marca en la red social. Además, te ayudan a ganar visibilidad y a ampliar tu comunidad sin necesidad de movilizar demasiados recursos.

Puedes monitorizarlas por medio de las analíticas de la propia red o con herramientas como Analytics, y el administrador de Facebook Ads te irá orientando a la hora de crearla de forma muy sencilla e intuitiva.

Eso sí: tienes que tener claro cuál es tu buyer persona, a quién te diriges. Y, cuanto más claro lo tengas, mejor. Facebook te permitirá segmentar tu campaña en base a criterios como el sexo, la edad, localización geográfica, intereses, etc. Cuanto más delimitada esté tu campaña, más fácil te será impactar al público realmente interesado por tu producto o marca, logrando así que tu campaña sea más efectiva. ¡Aprovéchalo!

Una imagen y un texto adecuados, claro está, también te serán de mucha ayuda. Prueba con distintas opciones y ve evaluando los resultados para conseguir optimizar cada vez más tus campañas.

 

6. Intenta programar tus publicaciones desde el propio Facebook.

Como tantas otras “manías” que encierra el famoso algoritmo de Facebook, ésta es una más. Hootsuite, Buffer… todas son herramientas muy cómodas para programar tus publicaciones en las redes sociales, pero Facebook prefiere que, si tienes que programar algo, lo hagas usando sus propias herramientas. De hecho, habrás notado que en ocasiones, los posts que hayas programado desde estas plataformas ajenas a Facebook, pueden acabar publicándose automáticamente con algún error. Si tienes ya una rutina marcada o trabajas a grandes volúmenes, quizás no vas a tener más remedio que emplearlas pero, si tienes la opción de elegir, mejor programa manualmente tus posts desde el propio Facebook. Así, te anotarás un par de puntos con el algoritmo.

 

7. Mide tus resultados periódicamente.

Es muy importante que evalúes el comportamiento de tus seguidores y la repercusión de los contenidos que publicas para saber qué estás haciendo bien y qué puede mejorarse. Así sabrás si se están cumpliendo o no tus objetivos y qué funciona mejor, tanto a nivel cualitativo como cuantitativo.

Hay herramientas muy efectivas a la hora de medir tu actividad en las redes para generar reportes, como Facebook Insights, Google Analytics o AllFacebookStats.com, así como las propias estadísticas internas que posee la red social.

Crear reportes como mínimo mensuales te ayudará a ver los resultados que estás obteniendo con tus acciones en la red social, así como a evaluar los aciertos, solucionar los problemas y subsanar los posibles errores.

 

8. Crea un calendario y programa tus publicaciones.

Es muy recomendable que crees un calendario y plan de trabajo al menos semanal. Así, organizarás tus posts según el horario idóneo (como aconsejamos en el paso 3) y crearás un ritmo de publicación según tus necesidades y tu público. Esto te permitirá, además, tener en cuenta fechas destacadas en las que tus publicaciones pueden variar, adaptándose al acontecimiento en cuestión y logrando así una mayor implicación de la comunidad y engagement.

Y es que, compartir este tipo de contenidos adaptados al día a día y en el momento preciso, puede generar mucho más impacto, repercusión y sensación de pertenencia en tu comunidad que cualquier otro más “informativo” o meramente publicitario. Ello te ayudará a incrementar la participación y a dar una mayor visibilidad a tu marca.

 

9. Sube los vídeos directamente desde Facebook.

¿Has visto un vídeo de lo más interesante y perfecto para incluir en tu timeline en YouTube? Entonces, mejor que lo descargues y lo subas directamente a Facebook desde tu página. Procura, claro está, citar la fuente e incluso enlazar al canal de donde lo hayas tomado. Lo fundamental es que el contenido venga directamente de tu página, ya que, al ser competencia directa, a Facebook “no le gustan” los enlaces que derivan tráfico a YouTube. El contenido audiovisual es perfecto para impulsar tu perfil y hacer que el algoritmo de la red social te tenga en cuenta de manera positiva pero, eso sí, siempre desde dentro. ¡No lo olvides!

 

10. Modifica, innova, repite.

No tengas miedo de probar cosas nuevas. Según vayas viendo resultados, modifica, prueba con otro tipo de contenidos o repite los que observes que te hayan funcionado. A veces, un tipo de contenido que en principio puede parecerte que no es el idóneo o no va a gustar a tu público, resulta funcionar muy bien final. Recuerda: la última palabra la tienes tú, procura entender a tu comunidad.

 

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